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UN REFUGIO PARA ESCRITORES EN EL CORAZÓN DE LAS CUENCAS MINERAS

El antiguo molino de Hinojosa de Jarque se ha convertido estos días en una residencia de escritores, constituyéndose así un refugio cultural en el corazón de las Cuencas Mineras. Gracias a una iniciativa del propietario del edificio y miembro del Colectivo Sollavientos, Agustín Guilera, dos escritoras internacionales están trabajando en las instalaciones para dar forma a sus próximas novelas. Concretamente, la norteamericana Elizabeth Stoltz y la holandesa de origen argentino Cuca Esteves disfrutarán hasta el próximo 17 de agosto de la tranquilidad del campo de la Val de Jarque.

"Yo les ofrezco un lugar aislado en el que puedan reflexionar y trabajar con calma y al mismo tiempo ellas colaboran en las tareas de mantenimiento del molino", explica Guilera, un catalán que vive a caballo entre Hinojosa y Barcelona. Además, las escritoras se han comprometido a crear un cuento sobre los parajes de Hinojosa de Jarque como agradecimiento a su breve estancia en el territorio.

Tan solo han pasado unos días desde que se pudo en marcha el proyecto, pero las residentes ya valoran de forma positiva la experiencia e incluso para Stoltz la montaña de Damaniu, junto a la que se ubica el antiguo molino, aporta al lugar unas "vibraciones mágicas. Durante estos días también han tenido la oportunidad de conocer algunos municipios de la comarca como Aliaga, donde el próximo 12 de agosto expondrán sus proyectos a los habitantes en una charla coloquio organizada por la biblioteca municipal.

La ubicación del molino de Damaniu, la Cabaña, a un kilómetro de la localidad de Hinojosa lo convierte en un lugar ideal para el retiro. Tal y como destaca Guilera, todo escritor ha necesitado retirarse a un lugar aislado en algún momento de su vida para crear. "En este territorio rural de despoblaciones humanas y culturales, la escritura ocupa un hueco, adquiere una dimensión más sonora desprovista de ruidos innecesarios y más viva por el silencio que la envuelve", destaca Agustín, que quiere otorgar continuidad al proyecto. "Es un territorio difícil y árido, pero la residencia de escritores es solo el primer paso de algo mucho más amplio", asegura, aunque reconoce que "hay que ir poco a poco".

Precisamente, la idea de Guilera es convertir el antiguo molino en un espacio dedicado al pensamiento y la reflexión que pueda estar abierto a diferentes disciplinas artísticas más allá de la escritura, como podrían ser la danza, el teatro, la música o las artes plásticas. Agustín adquirió este molino hace más de ocho años cuando estaba en completa ruina, decidiendo rehabilitarlo y pasar aquí algunas temporadas, en un momento en el que no tenía ninguna vinculación familiar con las Cuencas Mineras. "Los vínculos es algo que nace de la tierra, del contacto con el territorio", apunta este miembro del Colectivo Sollavientos. "La desertización cultural de la provincia de Teruel tiene que ir siendo saldada y este es el primer paso para consguirlo", señala.

 

Fuente: www.lacomarca.net



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