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El sabinar de Monterde, el gran desconocido a pesar de ser el más extenso de Europa

El Ayuntamiento de Monterde, una pequeña localidad situada en la comarca de Albarracín, ha dado los primeros pasos para difundir el bosque de sabinas que, con una superficie de más de 14.000 hectáreas, está considerado el más extenso de Europa. A pesar de su gran peculiaridad, esta masa boscosa, que se extiende a lo largo de cinco términos municipales -si bien la mayor parte se concentra en Monterde-, es la gran desconocida de los montes singulares de Aragón, según se lamenta el alcalde de la localidad, Luis Aspas.

Las primeras medidas para impulsar su difusión ya se han puesto en marcha. Se ha filmado un documental, dirigido por Eugenio Monesma y financiado por el Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín, que se presentó la semana pasada, y se han trazado cuatro rutas senderistas homologadas por la Unión Europea que atraviesan buena parte del bosque. Pero el primer edil piensa que faltan todavía más acciones para que el monte de sabinas de Monterde ocupe el lugar que le corresponde en cuanto a su divulgación.

Una de las iniciativas futuras en las que se viene trabajando desde hace unos años consiste en la creación de un centro de interpretación dedicado a esta especie vegetal, para el cual, según explicó el alcalde, ya existe un local y una memoria valorada del mismo que cifra la inversión necesaria en unos 60.000 euros.

Aspas dice que se irán acometiendo actuaciones a medida que se vaya disponiendo de financiación.

Lugar de Interés Comunitario

El historiador y uno de los impulsores de este centro, Pedro Saz, señaló que el sabinar de Monterde fue declarado en el año 2000 Lugar de Interés Comunitario, LIC, pero considera necesario profundizar en el estudio de esta masa verde, de la que tan apenas existen trabajos de investigación. Cree, igualmente, que la Administración debería poner medidas para mejorar el mantenimiento del sabinar, actualmente deficitario por el abandono de las labores agrícolas y ganaderas en el medio rural, actividades muy ligadas a la pervivencia de los árboles. Dijo que la cabaña ganadera ha contribuido a través de los siglos «a la limpieza del sotobosque y el control del crecimiento de las sabinas». A juicio del historiador, aunque este monte está declarado como LIC, «sería necesaria una nueva ordenación que lo protegiera».

El intenso desgaste

Pedro Saz dice que el inmenso sabinar ha logrado pervivir en el tiempo a pesar «de haber sufrido depredaciones considerables». La primera acción que supuso un importante impacto ambiental fue a principios del siglo XX, cuando se talaron 10.000 sabinas para construir las traviesas de las vías de la línea ferroviaria del Central de Aragón. «Los árboles que quedaron en pie se han convertido en ejemplares espectaculares, centenarios, incluso milenarios, algunos de los cuales presentan más de 20 metros de diámetro», explicaba Pedro Saz.

La riqueza arbórea de esta zona se esquilmó, asimismo, en los años sesenta del siglo pasado, cuando cientos se sabinas sucumbieron ante las hachas de los habitantes de la comarca que usaban la madera de las sabinas para leña o en la fabricación de muebles y aperos agrícolas.

El alcalde de Monterde está convencido de que la promoción del sabinar puede suponer un paso importante para la vida social y económica del municipio. De hecho, al amparo de este patrimonio natural se ha gestado un proyecto para construir una hospedería. La estructura del edificio, que está previsto que cuente con seis habitaciones dobles, ya está terminada y se espera que a finales de año esté lista para su apertura. Aspas manifestó que todavía no se ha definido el sistema de gestión de este alojamiento.



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